miércoles, 17 de junio de 2009

parque da Xuxa

La mayoría iba acompañado por papá, por mámá, por una tía, por el abuelo/a… pero quedó un puñaillo sin acompañantes.
Dos autobuses, uno con los peques, otro con los “mayores”.
Yo con el bus de los peques: de 3 a 5 años la mayoría y alguno de 8.

El parque de Xuxa (sí, esa de hilarilarilé, oh oh oh / es la hora es la horaaa…es la hora de jugar…) era el destino.
Por supuesto, Xuxa es sólo la imagen (que está por todos lados) y la excusa para un parque de atracciones infantil, afortunadamente cubierto, pues el día de perros que estaba -con frío, lluvia, etc.- lo habría echado todo a perder.

Coches de choque, montaña rusa, varios “cacharritos” de sube y baja, una zona de escalada, una zona con puentes, redes, toboganes…; un cine simulador (coctelera) y, principalmente, el splash, que es una montaña rusa en agua..

La mayoría se dispersó con sus retoños, pero quedamos un grupo: la responsable, una educadora que iba con su hija (no como educadora) y yo, y el tal puñaillo de críos.
Los susodichos al principio eran prudentitos, pero poco a poco se fueron soltando y viendo mi buena disposición a subirme en todo con ellos (en todo en lo que podía subirse un adulto), allá me tocó.
Tres eran demasiado pequeñas como para ir solas en la montaña rusa y en el splash, así que allá fui. Los 3 más mayores, viendo que me animaba y otros adultos no estaban por la labor, sólo querían repetir y repetir, así que al final , acabé absolutamente empapada con el tal splash. Los pies empapados y los vaqueros absorbiendo agua en sentido ascendente cual galleta en el café hasta llegar a la rodilla…

Para comer sólo había una opción ¿adivináis? Sí, McDonalds…
El parque es super-caro, está lleno de juguetes y recuerdos con toda la parafernalia de Xuxa.
Estos niños no podrían ir a un sitio así por cuestiones económicas y de esta manera es más fácil, pagan sólo una parte, el resto lo pone la Fundación. Llegar hasta allí, además, es complicado.
Realmente los peques tienen el coco comido porque la Xuxa y compañía están por todas partes, en todos los medios… llevaban esperando ir ni se sabe el tiempo y sus caritas de satisfacción allí valen todo.
Disfrutaron como lo que son, niños… y algunos de los adultos, como lo que fuimos pero aun llevamos dentro…


No hay comentarios: