La Semana Santa ha pasado a una velocidad vertiginosa. Cuatro días de vacaciones me han sabido a poco...
La mudanza por fin es un hecho consumado, desde ayer disfruto de un nuevo alojamiento, estoy bien, es agradable, me sobra una inmensidad de espacio pero mi rinconcito- mi cuarto- es acogedor.
He ganado con el cambio, no más goteras (y ayer bien que llovió) y una tranquilidad absoluta.
Ya no escucho ladridos, ni carretera ni al loro de los vecinos cantar ilari-lari-lé oh-oh-oh y saludar Oi nené, oi nené!. Tampoco escucho la música de uno de los vecinos (para ser fina diré que sus gustos musicales y los míos no coinciden, discrepamos en lo más básico¿buen gusto?¿volumen adecuado a los tímpanos humanos?).
En fin, que escribo con sonido de fondo de hojas de árboles meciéndose al viento, cantos de aves esporádicos y el quejido de las teclas al verse importunadas por mis dedos... aaaichhh es imposible no volverse cursi en este ambiente..... menos mal que dentro de unas horas las hordas de adolescentes me devolverán bruscamente a la tremenda realidad (¡!)
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2 comentarios:
te extraño...
opt
aqui es cuando confirmo que el portugués tiene palabras muy bellas. Usando una, te diré: tú lo que tienes es saudade...
opt
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