martes, 16 de diciembre de 2008

sin invitación


Mucho tardaba… me estaba engañando a mí misma, pensando que si hasta el momento no había visto nada, quizá, tal vez…

Pero no, claro que no, al final ha pasado.
Ocurrió anoche.
Un movimiento, una luz que se encendía y ¡zas! Un escalofrío: algo correteando por el suelo, con toda su nocturnidad, alevosía y característica … brrr.
Sí, una cucaracha, una cucaracha tropical pa más señas.
Aunque la oscuridad y mi asco declarado (e irracional, lo sé) no me permitieron ver muy bien al individuo en cuestión, me pareció que su exoesqueleto era algo más claro que el de las cucas que provocan mi ascofobia en Europa, eso sí, he de reconocer que en mis peores pesadillas el tamaño de una cucaracha tropical superaba con creces el de la avistada anoche fugazmente (espero que no fuese una cría, horror!).

Dicha individua antenosa se hallará vagando por algún rincón hasta que tome medidas, que no sé muy bien cuáles van a ser . espero al menos que no tenga muchas coleguitas…

Yo, nada más habitar esta casa, tuve un ligero pensamiento o sospecha de que me podrían rondar y tome algunas precauciones, pero los rincones, aberturas, rendijas, cañerías de boca enorme son tantos y el verdor campestre tan cercano que, por supuesto, será difícil mantenerlas a raya.

En fin, no sé si acabaré creyendo en Dios tras mi experiencia en brasil con tanto creyente, no sé si se me despertará el instinto maternal con tanto niño, pero como se me quiete el asco a las cucarachas a fuerza de verlas, entonces podré gritar a los cuatro vientos que Brasil me transformó profundamente!

Y por la mañana...

Allá estaba ella (o él, vete a saber), muerta panza-arriba en todo el centro de la cocina.
¿Qué la habrá matado? ¿Habrá sido el aparatejo matamosquitos que estaba bien cerca?? (mis ganas) .
Qué se yo, el caso es que estaba muerta y haciendo de tripas corazón he depositado- no sin estremecimientos y aspavientos varios- su cadáver en la basura.
.Descanse en paz. Una preocupación menos

No hay comentarios: