Tarde de domingo lluviosa en São Paulo. Por la ventana entra el aroma de tierra mojada y hay una luz muy especial, casi como de foco fluorescente;todo parece haber sido perfilado con rotulador.
Afortunadamente, ya no tengo que preocuparme por goteras-cascada, así que disfruto del momento. Aprovecho para actualizar el blog...
(lástima de cámara fotográfica, está el jardin realmente bonito)
domingo, 10 de mayo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario