Estuve paseando por allí, recorriendo puestecillos en la plaza, recorriendo las calles bajo las farolas que lo adornan.
Recordé- no como los días anteriores- llevar la cámara para poder compartir con vosotros algunas instantáneas.
Y en ello estaba cuando, de nuevo, la lluvia torrencial tropical, acompañada de un vendaval considerable, se apareció a chafarme el plan a mí y a todos los que vendían -ocupados ahora en no salir volando con sus mercancías- y al resto de los transeúntes, agolpados como yo a la entrada de los comercios resguardándonos de la riada…
Dos únicas imágenes.
hacia arriba: las farolas que adornan e iluminan Liberdade.
hacia abajo: el suelo que calza el barrio nipón.
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