jueves, 15 de enero de 2009

últimos días

He conocido la zona céntrica de la ciudad y otras partes interesantes (interesante es todo, claro)
No tengo fotos, aunque procuraré volver cámara en mano.

Aquí las distancias son enormes, una avenida puede no acabar y no acabar y no acabar, y generalmente se pierde muchísimo tiempo en desplazamientos, no sólo por la distancia, sino por el tráfico.
La gente lo lleva bien, es el día a día. Infinidad de transporte público y abarrotado.

Las imágenes continúan siendo las de contraste: monumento céntrico (Sé, catedral, por ejemplo) cuyos alrededores están plagados de personas sin hogar.
Cualquier rincón es bueno para hacerse un lugar con unos cartones y algunas pertenencias.
No existe aquella cosa de “quitarlos” de ahí, lo que hay, se ve, São Paulo no esconde sus miserias.

En São Paulo, además, nadie es de fuera porque la ciudad se ha formado con gente que ha ido llegando de aquí, de allá… hay gente de todos los lugares, y mucha.


Después he estado malita y he estrenado mi seguro médico que me llevó hasta un hospital en Morumbí, zona pija (a la cual no le falta su favela, claro)
Eso está a tomar p…- muy lejos- de mi humilde morada, pero como soy una chula, rechacé el taxi que el seguro me “autorizaba si no me sentía capaz de llegar por otros medios” y me fui en transporte público: 2h y pico a 35 grados cayendo sobre la ciudad y con 38 de fiebre que llevaba una servidora; autobuses, metro… y llegué, y haciendo recorrido turístico, pues me crucé de norte a sur la ciudad.
El trato estupendo, por algo hablan de que es el mejor hospital de São Paulo, quede constancia para quienes tienden a preocuparse (hospital israelita Albert Einstein) (israelita, si).
La vuelta, eso sí, fue muchísimo más rápida, porque la gente se desaparece de las calles a partir de ciertas horas, y el tráfico fluye sin tanto problema.

Así que quitando una escapada a comprar el antibiótico, llevo hasta hoy metida en casa, con fiebre, tratando mi infección y deseando que no llueva mucho porque la casa ha ido generando en las últimas horas nuevas goteras por doquier, de modo que ahora mismo, el único lugar “seco” de la casa es el cuarto de baño… qué ironía.

Hoy ya me encuentro bien, ya me he relacionado con otras personas tras la fiebre y cruzo los dedos para que no llueva mucho hasta que consigan arreglar el tejado, porque no me apetece nada “mudarme” al cuarto de baño.

2 comentarios:

María José dijo...

Sofi, espero que ya te encuentres totalmente restablecida. Me encuentro en la Alejandría avilesina, uséase, la biblioteca. Tras algunos intentos frustrados, me ha sido impedida toda intentona por entrar en el facebook. Nada de "redes sociales".Hoy he cogido el coche (con copiloto, claro)desde mi casa hasta Luanco y Salinas. CAda vez me encuentro más segura aunque siempre hay algún pequeño detalle que hace perder la paciencia a mi paradojicamente, tranquilo padre.En fin, un besito y a ver si nos encontramos en el messenger aunque creo que ahora vas a estar algo más ocupada ¿verdad?

sofia dijo...

totalmente restablecida, si, aprovechando el finde pa visitar la city, que se me acaba el chollo del tiempo libre.
Ánimo con el coche, yo de tí me iría sin copiloto.
Tengo un mono de mar, por cierto... puff, a ver si a la vuelta del FSM un fin de semana le pongo solución, necesito oler el salitre!
un besito, pavita ;)