jueves, 1 de enero de 2009

nochevieja

Luce un sol estupendo durante casi todo el día, a media tarde se presenta una tormenta tropical.
Qué bucólico, me digo: el olor a tierra húmeda, el sonido del agua sobre las hojas de los árboles… un ambiente perfecto para despedir el año…
A media tarde –noche en España- disfruto de las nuevas tecnologías y de una visita virtual a casa de “mi güela” previa a la cena de fin de año, cuando en medio de la conversación, oigo una ducha. (¿!?)
Cual ducha que surge de la nada, alrededor de la bombilla del techo de mi cocina, llueve.
En segundos, la cocina es una piscina.

Mi web-cam (regalo de cumpleaños de mis queridas nenitas) permite que la familia se haga una idea de la ducha espontánea, si bien medio a oscuras ya, pues la lógica –y todos ellos- me dice que encender aquella bombilla no debe ser buena idea, no,no.

Por supuesto, y como suele pasar en esos casos, ningún vecino que te eche una mano, que para eso estas cosas ocurren siempre en festivo.
Con un par de cubos, fregona (sin escurridor, cachis!) y paciencia, se puede hasta acabar la conversación con la family.

Consigo reducir la piscina a charco.
Ya con estatus de charco, se puede hacer nueva visita virtual, esta vez a mi madre.
Por supuesto, no deja de llover nunca más, con lo cual voy y vengo cambiando cubos y fregoteando el charco en cuestión mientras charlo con mi progenitora.

Afortunadamente, la cosa está localizada en la cocina y no afecta-a pesar de estar lloviendo sobre la bombilla- a la electricidad de mi humilde morada, así que puedo usar sin problemas Internet.
Afortunadamente también, había rechazado ir a pasar la “virada de ano” que pese a lo que pueda parecer no es otra cosa que el cambio de año, a casa de una compañera, pues la inundación en mi ausencia habría sido considerable.

En definitiva, que cubo pa’llá, cubo pa’cá va la cosa pasando.
Tras comerme un sándwich (no me parece inteligente intentar cocinar a oscuras sobre un charco y bajo una gotera) y un trozo de pastel (que pa algo es nochevieja), le sugiero a mi madre que podemos asistir a las campanadas españolas juntas.

Viendo que la lluvia va aflojando en intensidad y que gran parte del agua de la gotera se sale del contorno del cubo, el espíritu de MacGyver se apodera de mí y con algo parecido a un embudo (pieza de lo que fue una cafetera, sospecho)que pego al techo con cinta adhesiva (lástima desconocer la marca, pues realmente pega muy bien) consigo “canalizar” el chorro de agua, de forma que caiga toda en el cubo y me ahorre el fregoteo continuo.
¡Funciona! existen documentos gráficos al respecto.

Ya más tranquila la cosa, y como en Internet sintonizo bien TeleMadrid y Canal Sur, con mi madre frente a su tele y yo frente al ordenador, allá pasamos por la Puerta de Sol las doce campanadas.


Hasta da pa ver el primer lolaileo del típico programa de fin de año (2009 y aun no han inventado otro formato, por favor).
Un ratillo más de charleta y ya.
2009 ya es oficial en la España peninsular, tres horitas más y entraría en parte de Brasil.

La tele brasileña es tan patética, me temo, como la española, así que opto por ver una peli, momento en el cual reparo en que sobre mi cama también cae agua.
Esta vez son sólo gotas: plop, plop, plop… en dos zonas. Las muy cucas habían quedado silenciadas al caer en blando…
Cambio de lugar de la cama, claro, redistribución del mobiliario y búsqueda exhaustiva de más goteras silenciosas…

Parece que está dejando de llover, el goteo es sólo una tenue cantinela, se acerca de nuevo la medianoche, esta vez la de aquí…
Me pongo la peli, me estoy quedando dormida…desde la cama -en lugar seco- creo oír los fuegos artificiales, 2009 ya ha entrado en São Paulo…







Testimonio gráfico MacGyveriano:

4 comentarios:

María José dijo...

Sí que se pegó bien el embudo canalizador de goteras.
Feliz año Sofi, aún recuerdo como en mis días en Irlanda hice de la cocina la fiesta de la espuma gracias a la ocurrencia mía, claro está, de echar un poco de fairy en vez del tradicional detergente¡¡¡¡

Besos

Anónimo dijo...

Vaya faena que tuviste para terminar el año.... madre mía.
Otra experiencia más en tu diario, y que muchas gracias por compartir con todas nosotras.
FELIZ AÑO SOFI.

JUDITH dijo...

SOBRESALIENTE MACGIVER

Anónimo dijo...

Ya veo que eres una mujer de recursos...no esperaba menos de tí...

Ana Rosa